lunes, 10 de febrero de 2014

Pánico.

-"¿Miedo? ¿Pánico? ¿Dónde? ¿Yo? ¡Claro que no!"



Sabes que es mentira, sabes que aparentar que no te importa, que no te duele, que sonreír a lo que venga es la mejor manera de ignorar lo que pasa en tu vida.
Juraste jamás enamorarte, juraste no caer a las manos de alguien, juraste jamás necesitar a alguien. ¿Dónde están tus promesas ahora? ¿Y esas maldiciones al viento, dónde quedaron?
Las enterraste. Lo conociste, te hiciste de esperanza pura.
¿Porqué te dejaste ganar?- te preguntas. Fácil, necesitabas dejar que alguien te besara los defectos, aquellos que escondías para ti. Aquellos que todos veían, que criticaban y optaste por sepultarlos. Ser perfecta.
Y entonces llega él, a ser la excepción de tu vida, a mirarte con otros ojos, a hacerte llorar, hacerte caer, hacerte reír y quebrar el aire a suspiros.

Tienes pánico a encontrarte un día, entre las cobijas, llorando el haber dado todo. Tienes miedo a quedarte sola, sola, sola. Lloras por un mañana incierto, porque siempre controlaste todo, porque siempre lo supiste todo, pero con él, no lo sabes nada. Te aterra el no encontrarlo una mañana a tu lado, llenando tu vida de su dulce voz. Tienes miedo de tenerle, y de perderle.

¿Porqué? ¿Qué tenía él que los demás no? A él le dejaste entrar, tomarlo todo. Dejaste que te cambiara, que te hiciera y te deshiciera. No pusiste un alto, corriste a su lado sin ver, sin temer ¿Y si caes? ¿No has pensado que quizá no te puedas volver a levantar? ¡No seas tonta! ¡Despierta, irremediable enamoradiza! ¿No recuerdas como has visto a todos los que te rodean llorar por amor? ¿Te acuerdas cuando te encerrabas, te abrazabas y te jurabas no volver a caer? ¿Qué cambió?

Tú estás asustada, quieres tenerlo entre tus brazos, besarlo, quererlo, amarlo como lo ansias todas las noches. Como cuando vas en la calle y miras a una pareja, así, cuando te pones a inventar las maneras en las que jugarás con su cabello. ¿Y si no le gustas? ¿No te has preguntado tantas veces eso? Recuerda esas tardes de morderte las uñas, recostada viendo el techo, pensando que quizá ni si quiera cree que eres bonita. Tu inseguridad es tu debilidad, por eso siempre aparentas ser tan altanera, tan dura, tan fría. Maldices en voz alta, miras con odio. Quieres alejar a todos de ti, para que nadie te lastime. Para no tener que cantarle melodías a nadie, para no tener un dolor ajeno.

Y sin embargo a él no lo alejaste, y a pesar de estar tan lejos, le dejaste estar más cerca que a ninguno otro ¿Porqué? ¿Quieres acaso que te lastimen? ¿Eres masoquista? ¿Quieres intentar tropezar, lastimarte? ¿Quieres confiar en los hombres, como siempre juraste que no lo harías? Respondeme, bad little girl, ¿Qué es diferente? ¿Qué te hizo cambiar de opinión?


- "Me enamoré de él".

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