viernes, 20 de junio de 2014

La gente debería morir a los 15.

Ignorando el hecho de cómo se reproduciría la especie humana, ignorando el hecho de que no existiría quién trabajara y creara sustento… Dejando a un lado todo ese tipo de cuestiones, creo yo que las personas deberían de morir a los 15.
Vivirían para ser felices, para no darse cuenta el todo de problemas que transcurren fuera de su pequeño entorno. Jamás se darían cuenta de cómo su familia no es tan perfecta como ellos lo creían. No crecerían lo suficiente como para tener el poder de dañar a otras personas, para ellos el mundo sería maravilloso. Llorarían por que se han hecho un rasguño. Llorarían de la belleza de las cosas.
Si la gente muriera a los 15 no tendrían que preocuparse por hacer algo de su vida. No carecerían de salud cada vez más, sus huesos no se gastarían, ni llorarían por ver a las personas con las que han vivido “décadas” a su lado morir. No cuestionarían el por qué del universo, ellos lo amarían.
Si la gente muriera a los 15 el problema más grande sería el que viven demasiado poco para disfrutar, pero lo suficiente como para no conocer el dolor, el real, el crudo.
Sería un mundo maravilloso