lunes, 24 de febrero de 2014

Capicúa.

No sientes miedo, no sientes pena. No piensas en las cosas, no te importa nada hasta que te das cuenta de que no estuviste con ella. Hasta que despiertas al medio día y te das cuenta de que no conviviste con tu mejor amiga en SU día. 

Y te llena de amargura el saber que pudiste y no lo hiciste, que no fuiste, que no exististe ahí, a su lado. Y entonces te pones a recobrar cada uno de los momentos felices (y no tan felices) que te ha brindado y lloras de una felicidad incomprensible. Lloras porque sabes que ella es magnifica, fuerte, poderosa, graciosa, bella, que estremece cada parte de tu ser cuando escribe, cuando lee, cuando crea, cuando respira, cuando es. Y lloras porque te desquicia el que no hayas figurado siquiera; te mata. 

Ella es tu ídolo, esa a la que seguirías ciegamente. Tu mayor admiración, la que te deja sin palabras. Aquella que ha dado para que seas quien eres el día de hoy y aún con todo eso... te sientes miserable. 

¿Por qué no puedo ser como ella? Quizá nací para admirarla, no para superarla. Sí, es eso. Porque ¿Quién puede superar a alguien como ella? Dime tú ¿Existe alguien así? Y si lo hay no quiero saberlo, no quiero conocerla. Porque a pesar de ser un desastre en la cocina y que su estado de animo es más que cambiante: la amo más que a mi propia vida. 

lunes, 10 de febrero de 2014

Pánico.

-"¿Miedo? ¿Pánico? ¿Dónde? ¿Yo? ¡Claro que no!"



Sabes que es mentira, sabes que aparentar que no te importa, que no te duele, que sonreír a lo que venga es la mejor manera de ignorar lo que pasa en tu vida.
Juraste jamás enamorarte, juraste no caer a las manos de alguien, juraste jamás necesitar a alguien. ¿Dónde están tus promesas ahora? ¿Y esas maldiciones al viento, dónde quedaron?
Las enterraste. Lo conociste, te hiciste de esperanza pura.
¿Porqué te dejaste ganar?- te preguntas. Fácil, necesitabas dejar que alguien te besara los defectos, aquellos que escondías para ti. Aquellos que todos veían, que criticaban y optaste por sepultarlos. Ser perfecta.
Y entonces llega él, a ser la excepción de tu vida, a mirarte con otros ojos, a hacerte llorar, hacerte caer, hacerte reír y quebrar el aire a suspiros.

Tienes pánico a encontrarte un día, entre las cobijas, llorando el haber dado todo. Tienes miedo a quedarte sola, sola, sola. Lloras por un mañana incierto, porque siempre controlaste todo, porque siempre lo supiste todo, pero con él, no lo sabes nada. Te aterra el no encontrarlo una mañana a tu lado, llenando tu vida de su dulce voz. Tienes miedo de tenerle, y de perderle.

¿Porqué? ¿Qué tenía él que los demás no? A él le dejaste entrar, tomarlo todo. Dejaste que te cambiara, que te hiciera y te deshiciera. No pusiste un alto, corriste a su lado sin ver, sin temer ¿Y si caes? ¿No has pensado que quizá no te puedas volver a levantar? ¡No seas tonta! ¡Despierta, irremediable enamoradiza! ¿No recuerdas como has visto a todos los que te rodean llorar por amor? ¿Te acuerdas cuando te encerrabas, te abrazabas y te jurabas no volver a caer? ¿Qué cambió?

Tú estás asustada, quieres tenerlo entre tus brazos, besarlo, quererlo, amarlo como lo ansias todas las noches. Como cuando vas en la calle y miras a una pareja, así, cuando te pones a inventar las maneras en las que jugarás con su cabello. ¿Y si no le gustas? ¿No te has preguntado tantas veces eso? Recuerda esas tardes de morderte las uñas, recostada viendo el techo, pensando que quizá ni si quiera cree que eres bonita. Tu inseguridad es tu debilidad, por eso siempre aparentas ser tan altanera, tan dura, tan fría. Maldices en voz alta, miras con odio. Quieres alejar a todos de ti, para que nadie te lastime. Para no tener que cantarle melodías a nadie, para no tener un dolor ajeno.

Y sin embargo a él no lo alejaste, y a pesar de estar tan lejos, le dejaste estar más cerca que a ninguno otro ¿Porqué? ¿Quieres acaso que te lastimen? ¿Eres masoquista? ¿Quieres intentar tropezar, lastimarte? ¿Quieres confiar en los hombres, como siempre juraste que no lo harías? Respondeme, bad little girl, ¿Qué es diferente? ¿Qué te hizo cambiar de opinión?


- "Me enamoré de él".

viernes, 7 de febrero de 2014

Us.

Siempre quise ser la chica más inteligente, la talentosa. Desde pequeña he querido ser actriz, escritora, bailarina, deportista, cantante. Cualquier cosa que llame la atención, por lo que me reconozcan. Por lo que la gente, cuando escuche mi nombre se inspire, se sienta reconfortada. Siempre he querido ser de esas personas que marcaron la historia para siempre. Pero hasta ahora me vengo dando cuenta de que tal vez, no es de ninguna de esas maneras de las que seré reconocida, igual y ni siquiera se acerca. He caído en cuenta de que la gente se despertará todos los días sabiendo que existo, que cuando escriban una carta de amor piensen en mí.
Porque ya sé en qué seré famosa.
Al fin encontré mi vocación.
Y lo más maravilloso es que no lo encontré sola. Es que alguien la comparte conmigo y que sin él yo no existiría ni en alma, ni en ser, ni en cuerpo. Tanto como él, y como Dios.

Y entonces nosotros seremos famosos por el amor más sólido, puro, hermoso y eterno que jamás haya existido. Porque podrán vernos y pudrirse en desosiego al vernos pasar... Porque jamás habrá un amor como el de nosotros. Porque después de siglos la gente podrá decir que nunca hubo un amor, un cariño como el de nosotros. Porque pondrán tarjetas de "San Valentin" con el ejemplo de nuestra cursi eternidad. Porque los jóvenes se prometerán un amor como el de nosotros, dirán que se amarán como nosotros lo hicimos. Ciegos, a sabiendas de nuestra suerte, durante los años, las décadas, los siglos. Y aún después de muertos nos seguiremos amando, y el mundo entero sabrá que mi primer gran amor, fue el único gran amor. Con el que compartí mi vida, la pareja que se amó desde el principio hasta el fin. Aquel par de tórtolos que se quiso, que se disfruto como ninguna otra pareja lo hizo.

Seremos aquellos que nunca dijeron una mentira, aquellos que lloraron juntos, que se esperaron, que se confiaron hasta lo más intimo, que se amaron y se besaron los defectos, porque las virtudes las besa quien sea. Aquellos que se aguantaron con el alma la distancia. Esos que naufragaron en miel durante mil eternidades, sin desesperar.

Los suertudos que encontraron al amor de su vida a la primera, esos que aún después de sufrimiento, llanto, soledad, ausencia y depresión, se hallaron, sin más.

Tú y yo lo seremos, Dany. Yo lo sé. Y no me importa sonar la persona más cursi al escribirlo. Yo estoy segura que lo seremos, y entonces lograré mis cometidos. El inspirar a otros, poder compartir mi amor y mi felicidad con los demás... y el encontrar al único hombre que siempre perteneceré. A ti.

domingo, 2 de febrero de 2014

Chismorreando.

Habla más de él :')
Jajajajajajajajaja
Glob... suspiro al pensarlo.
Es gracioso, divertido, atractivo. Tiene una boca que me derrite. Sus ojos pardos me destrozan. Tiene una manera de escribir impresionante, es exorbitante cada verso que escribe.
Su cabello es claro y es un poco bajo de estatura, pero igual me encanta.
Es un pervertido, algo "especial" con respecto a las cosas. Tiene una fisionomía exquisita. Su manera de pensar me asombra, es lector asíduo. Le encanta leer, tanto como a mí, lo conocí por que escribe fanfics de hora de aventura.
Da los besos más dulces del mundo.

sábado, 1 de febrero de 2014

¿Porqué no puedo ser tú?

A un mes de haber recibido el mensaje de amor más hermoso del mundo. A un mes de haberme deshecho entre las sabanas de mi cama, con la cabeza pensante y los manos temblando. Y puede sonar imbécil, y estúpido si quieres, pero aún con 30 días de haber encontrado al que no solo sería el dueño de cada pensamiento, de cada segundo de sueño; de haber aprendido cada sonido de su voz. De aprenderme de memoria sus manías, sus palabras y expresiones favoritas. Aún después de haberme encontrado agotada en mi cama con sus palabras en las manos. Después de haber besado su boca, su cuello, su rostro, su espalda innumerable de veces en mi cabeza. Después de haberme enojado, de indignarme. Después de conocer de memoria sus tiempos, sus palabrerías hipnotizadoras. Después de haber hecho y deshecho. Después de reír a carcajadas, de sollozar en sus consuelos.

Sí, después de todo éso y de más aún no logro entender la magnitud de el sentimiento que tengo hacía él. Mí mente está más alterada que mi cuerpo, y mi cuerpo parece gelatina, helado, tequila y ponche cada que me repite con sus hermosas letras lo mucho que me ama, tanto como yo lo amo a él.