lunes, 7 de diciembre de 2015

Vuelvo.

Dime tú: ¿Qué gano yo con todo esto?
Si con dificultades ando
y sin dificultades vuelvo.
Si fuera de impedimento alguno
y con el corazón en boca
me pongo a andar y cojear a encuentro tuyo.
Dime tú: ¿Qué gano yo con todo esto?
si los nervios  que dentro de mí se atascan,
con su naturaleza ingrata
se retuercen, se estremecen…
Y me matan.
Qué gano yo al recorrer
el sendero que arde en llamas
y que sin piedad alguna
incinera los cascajos de mi alma
con la insuficiente paga
de enamorarme a galope suelto
de la quimera de tu ser.
¿Qué gano yo?
Si con dificultades ando
y sin dificultades vuelvo.
Y vuelvo con regocijo,
vuelvo a ti que de amante me destierras
y de desconocida me reclamas.
Pero vuelvo,
y vuelvo con voluptuosidad constante
que rebosa con mirarte
y con mirarte hilarante goza.
Vuelvo contenta
esperando ya en mi pena
que de enamorarme de ti fue
y que sin amor tuyo condena.
Pero es que dime tú:
¿Qué gano yo con todo esto?